Algar está situado a más de 200 metros de altitud y cada primavera congrega a gran cantidad de aficionados al automovilismo para disfrutar del Rally que sube hasta la población.
En Espera se puede visitar la ciudad romana de Carissa Aurelia y el Castillo de Fatetar así como la iglesia parroquial de Santa María de Gracia que se construyó en el siglo XVI.
El siglo XIX quedó marcado en la Sierra de Cádiz por las batallas contra las tropas francesas y el XX por la emigración de los vecinos en busca de una economía más próspera.
Es lo que ocurrió en Espera y también en Algodonales, donde el 2 de mayo conmemoran cómo en 1810 sus habitantes resistieron el ataque de las tropas napoleónicas que provocaron el incendio de casi todo el pueblo.
Para volar
Algodonales es una de las puertas de entrada al parque natural de Grazalema y es, desde la Sierra de Líjar, uno de los lugares más apetecibles para la práctica de deportes aéreos como el parapente, el ala delta y el vuelo de ultraligeros.
Pero antes de llegar a Algodonales es de gran interés conocer uno de los monumentos megalíticos más antiguos de la península ibérica: el Dolmen de Alberite, que atestigua la presencia humana en Villamartín desde hace 6.000 años, un municipio que se funda en con su configuración actual en 1.503 cuando Sevilla, dueña de las tierras, se las vendió a un centenar de vecinos de la zona.
Cerca de Villamartín está Puerto Serrano, donde se encuentra la antigua Estación de la vía férrea por la que el tren nunca llegó a circular pero que hoy ha recobrado el pulso con el turismo y la afición por el senderismo, los paseos a caballo o el cicloturismo.
También puede visitarse la aldea de Pozo Amargo donde hubo un balneario de aguas termales y se conservan los restos de un antiguo castillo y la ruta de los molinos, algunos de los cuales se remontan al siglo XI.
Vecina de Algodonales es Zahara de la Sierra, que configura una de las estampas más bellas de la Ruta de los Pueblos Blancos desde la Torre en lo más alto hasta el pantano.
En el extremo noreste de la provincia se encuentran Olvera, Torre Alháquime, El Gastor, Setenil y Alcalá del Valle.
Olvera está declarado conjunto histórico Artístico y en él se encuentra el Museo de “La Frontera y los Castillos”. En su término se encuentra el Peñón de Zaframagón, reserva natural en la que se encuentra una de las colonias de buitres leonados más importantes de Europa.
En El Gastor merece una visita el Museo de Usos y Costumbres Populares dedicado al famoso bandolero José María El Tempranillo, en la casa donde vivió su novia.
Setenil de las Bodegas es verdaderamente uno de los pueblos más singulares de la provincia de Cádiz por las viviendas construidas en las oquedades que abrió el río. Un laberinto de roca, cuevas y calles estrechas.
El origen de Alcalá del Valle se remonta a 1484 cuando unas 25 familias moriscas de Setenil fundaron el pueblo.
Cuenta con un Centro de Visitantes donde podemos conocer la vida y las costumbres de los hombres que habitaron la zona hace 4.000 años de los que son testigos los dólmenes de Tomillo.
Torre Alháquime está situado en torno a la antigua fortaleza nazarí de la que se conserva parte de sus murallas.
En la iglesia de Nuestra Señora de la Antigua destaca el cuadro de las Ánimas que se atribuye a Murillo.
El corazón verde
En el extremo más verde de la Ruta de los Pueblos Blancos se encuentran El Bosque, fundado como residencia de caza y descanso de los Ponce de León, duques de Arcos y señores de varias villas, Benaocaz, Ubrique, Villaluenga del Rosario y Grazalema, que da nombre al parque natural y que es una de las visitas ineludibles.
Todos situados en el parque natural de Grazalema, con un paisaje tan variado como espectacular.
Ronda se sitúa en la zona mas noroccidental de la provincia de Málaga, en una cuenca rodeada de montañas de gran continuidad y mediana altitud, confiriéndole un carácter mágico que, junto a sus características climáticas, hidrológicas, de vegetación y de suelo, la han determinado a lo largo de su rica y diversa historia.
Ronda es una de las ciudades más bellas de Málaga y de Andalucía por su arquitectura, por su cultura y por su historia. Ciudad muy cuidada, en ella proliferan las calles peatonales, ideales para contemplar la vida de la ciudad, sus comercios tradicionales y actuales, sus innumerables restaurantes donde degustar la rica gastronomía que posee y su gran cantidad de monumentos entre los que podemos destacar "El Puente , "La Plaza de Toros" o "El Arco de Felipe V" entre otros muchos..
Del Puente Nuevo podemos decir que es el monumento más importante de la ciudad, junto a la Plaza de Toros. Con 98 metros de altura, el Puente está construido en sillares de piedra extraídos del fondo de la garganta del Tajo, y posibilitó la conexión de las dos partes de la ciudad. Inevitable en su visita a Ronda es asomarse por este puente y contemplar las casa colgadas sobre el precipicio.La Plaza de Toros de Ronda es una de las más antiguas de España y una de las más monumentales que existen.Ronda se considera una de las cunas de la tauromaquia moderna despertando el interés d epersonajes tan ilustres como como Orson Wells y Ernest Hemingway. Fue Antonio Ordóñez quien en 1954 creó la mundialmente conocida corrida goyesca, donde el exorno y la vestimenta nos trasladan a la época del pintor Goya; fiesta grande de Ronda, imprescindible de visitar.Ronda posee además una de las joyas ecológicas de Andalucía: el Parque Natural de la Sierra de las Nieves, declarado por la UNESCO como reserva mundial de la Biosfera. Abundan especiaes animales y vegetales, y se pueden contemplar tajos como el de la Caina, de 100m de caida, o simas como la de Gesm, la tercera del mundo en profundidad con 1.100m.También posee el bosque de Pinsapos más importante del mundo. El parque ocupa una extensión de 18.592 ha. y comprende los municipios de Istán, Monda, Parauta, Ronda, Tolox y Yunquera. En su interior no existen carreteras asfaltadas, sino pistas forestales.
Esta ruta nos da la posibilidad de ascender al elemento más singular de El Gastor, el Tajo Algarín; junto a éste se puede acceder también a las Grajas. Ambos constituyen unos islotes calizos jurásicos de carácter abrupto que se asemejan a dos Torres defensivas, de donde se vigila y protege el curso alto del río Guadalete. A medio camino nos encontraremos claros vestigios arqueológicos.
El lugar escogido para el inicio de la marcha es el Parche, situado en la parte alta del pueblo, de donde sale un carril en buen estado que nos sirve de guía para adentrarnos en los pinos, principio de nuestra ruta y que está formada por una serie de coníferas cuya principal función es la fijación de la tierra en épocas de grandes lluvias torrenciales.
Nada más terminar este carril y casi perpendicular a él se une a ora variante que proviene de la carretera local El Gastor- Carretera de Ronda, yendo a la zona denominada Los Algarrobales.
Frente al cruce existe una angarilla (cancela) que nos introduce en el espacio natural de El Tajo Algarín. Este lugar es un buen momento para un primer descanso y para recuperar fuerzas que nos ayuden a superar las diferentes pendientes elevadas que nos encontraremos.Tras cruzar una cancela verde y accediendo a una parcela privada, el carril está muy pedregoso y la pendiente toma un tanto por ciento elevado, pués en unos metros de recorrido se sube más de 100 mts. de altitud.
En una era que surge en el carril, se puede contemplar hacia el Este las Alcubrías altas, a arroyo del Baño, la Donaira, sierra Malaver y término de Ronda. Así aparecen al Norte y Noroeste el valle del Guadalporcún; Algodonales y El Gastor; las lomas decoradas de geométricos olivares de tonos muy diversos; el pueblo de El Gastor blanco como la nieve y con una irregularidad personificada en la belleza de sus calles, tejados de tejas árabes, humeros, etc. Unos metros más adelante hay una angarilla del cortijo de la Sierra y pidiéndole permiso al dueño para cruzr sus terrenos, iremos a un lateral del cortijo que nos lleva a un descanso. Cruzándolo en línea recta nos encontramos la "Tumba del Gigante", un dolmen de corredor, vestigio de las culturas prehistóricas ubicadas en tierras gastoreñas. Perteneciente a la Edad de Bronce y formando por lozas de más de 3 mts. de altura, un pasillo de unos 12 mts. de longitud y su cámara de casi 4 mts. Y claramente expoliado seguramente por desalmados coleccionistas. Conjunto a los restos arqueológicos, al Este se contempla un paisaje con una gran belleza natura, desde la Sierra de Malaver, los Algarrobales hasta parte del Parque Natural de Grazalema.